Cómo gestionar mejor tu tiempo

Dime, ¿cuántas veces has pensado “me falta tiempo para”, “no me da tiempo a”, “necesito más horas”?

Seguramente en más de una ocasión y más a menudo de la cuenta.

Pero lamentablemente sentimos decirte que no podemos alargar el tiempo a nuestro antojo, por mucho que lo deseemos con todas nuestras fuerzas.

Pero sí que hay algo que podemos hacer y que sí está en nuestras manos: administrarlo mejor.

¡Necesito más tiempo!

Piénsalo un momento, ¿realmente conseguirías más si por ejemplo el día tuviera una hora extra?

Seguramente no, ya que sumar una hora al total de 24 horas que ya disponemos no marcaría una gran diferencia.

La verdadera diferencia reside en la manera en que empleas tu tiempo, a qué dedicas tus horas, cómo te organizas, y cómo distribuyes tus tareas a lo largo del día.

Y esto a su vez marca la diferencia entre la gente eficiente y productiva y la que no.

¿Sabes manejar bien tu tiempo?

Como hemos visto la clave es manejar bien el tiempo que tenemos disponible, y si lo haces verás que nunca más tendrás esa sensación tan angustiante de necesitar más horas para poder llegar a todo.

En primer lugar te recomendamos que audites tu tiempo. Mañana, al empezar tu jornada, haz una lista con todo lo quieres hacer, incluye también un espacio para ver a tus amigos o estar con tu familia. Después ve tomando nota de todas las cosas de las que al final estás ocupándote y de las horas que dedicas a cada una, así como también marca todo aquello que finalmente no has podido atender.

Analiza los resultados obtenidos y pregúntate si podrías haber optimizado mejor tus horas.
A continuación te proponemos una serie de consejos para que al final del día no te falten horas, ¡sino que te sobren!

  • Primero las verduras, quítate de encima lo peor: empezar tu jornada ocupándote de aquella tarea que te resulta más tediosa o aburrida, como las acelgas, te ayudará a liberar tiempo y mente para poder atender las otras tareas.
  • Establece límites de tiempo para cada tarea: no es suficiente con anotar en un papel una lista de tareas por hacer sino que además tienes que limitar el tiempo que usarás para ocuparte de ellas. Marcándote límites consigues un mayor compromiso contigo mismo para seguir la pauta marcada y evitas alargarte más de lo necesario.
  • Establece prioridades: es importante que una vez hecha la lista con las tareas pendientes distingas entre aquellas tareas importantes y urgentes, y determines cuáles son las tareas de las que tienes que ocuparte primero.
  • Haz pausas: ya lo hemos comentado más de una vez, pero nos reiteramos en la importancia de hacer pausas de unos 10 minutos, o lo que también podemos llamar distraerse conscientemente. Esto te ayudará a oxigenar, poder consultar Facebook o Instagram, o tomarte un café relajadamente, para después volver a centrar toda tu atención en lo realmente importante.
  • No lo dejes todo para último momento: dejarlo todo para último momento es la peor de las situaciones. ¿Recuerdas cuando hacías ese trabajo para el colegio justo la noche antes? El truco está en planificar y ocuparte de ello con suficiente antelación para como vulgarmente decimos “no te pille el toro”. Por ejemplo, si los jueves publicas tu newsletter dejalo programado el martes, de esta forma lo que consigues es adelantarte en el tiempo, tienes tu el control y no al revés, dejando un espacio libre para ocuparte de otras cosas y de poder reaccionar ante posibles imprevistos.

 

Recuerda, la diferencia entre la gente que es eficiente y productiva y la que no está en la manera en que administran, aprovechan y disfrutan de su tiempo. ¿Sabes manejar pues bien tu tiempo?

 


Empieza a usar FocusMe, la herramienta para conseguir tus objetivos, aumentar tu foco y minimizar tu dispersión.

FocusMe-Final-Post

También te puede interesar

Dejar un comentario